Cómo sacar provecho del formato PDF


La mayoría de los libros electrónicos viene en formato PDF. Las  siglas significan “formato de documento portátil” (portable document format). Este tipo de archivos tienen varias ventajas:

  • No sufren modificaciones al tranferirlos entre diferentes sistemas operativos. Los pueden leer usuarios de Windows, OS y Linux.
  • No es fácil modificarlos (copiar y  pegar texto y cifras, extraer imágenes de ellos, cambiar el diseño). Esto es importante para quienes no desean que los receptores extraigan y tergiversen la información. Es posible determinar el nivel de seguridad de los datos en un archivo PDF. Algunos permiten que se copien párrafos enteros, otros están protegidos con contraseñas.
  • La mayoría de los archivos PDF admiten búsquedas de texto y contienen hipervínculos, de manera que se puede saltar de un lugar a otro o hacia un vínculo externo en la red.
  • Ahorran papel. Cada vez es más común que la gente imprima un documento o sitio web en formato PDF para revisar cómodamente en la pantalla de su computadora, su tablet o en un dispositivo para leer libros electrónicos.
  • Todos los escáneres guardan imágenes y documentos en formato PDF.
  • Existe software para marcar archivos PDF: subrayar, agregar notas, marcadores y comentarios.

Consejos para aprovechar al máximo este formato

Viajas más ligera con una computadora, un celular o una tablet que contiene montones de libros.

Para principiantes
¿No tienes experiencia en el manejo de estos archivos? No es difícil famliarizarte con ellos. Después de leer esta entrada contarás con las herramientas básicas para armar tu biblioteca de libros electrónicos, subrayar y marcarlos como si fueran libros de verdad, así como transformar trabajos, presentaciones y algunas págnas web en archivos PDF.
Primero deberás descargar Adobe Acrobat Reader, el programa que te permitirá abrir y leer documentos en PDF. Si tienes una computadora viejita, deberás tener cuidado de descargar la versión adecuada para el sistema operativo de la máquina. En el márgen izquierdo del vínculo que proporciono arriba hay una lista de sistemas operativos. Debes dar click en el que te corresponde. Cuidado: No confundas Adobe Acrobat (el programa de Mac con el cual puedes crear documentos en formato PDF y que no es gratuito) con el lector Acrobat Reader (software libre y gratuito).

Una pequeña muestra de lo que puedes hacer con el programa gratuito PDF XChange Viewer.

Convertir un archivo al formato PDF
Se dice también que “imprimimos” un archivo en ese formato. Esto significa que hacemos una impresión ficticia: en lugar de que el texto se transfiera a una hoja de papel, se convierte en un archivo PDF. Algunos programas ya ofrecen esta opción. Los programas de Office 2007 permiten que guardes o envíes como adjunto un archivo en formato PDF.
Pero también puedes descargar una “impresora PDF” gratuitamente de Internet para convertir archivos a este formato. Yo recomiendo los siguientes programas gratuitos:
Bullzip PDF Printer: me parece que es la mejor opción para usuarios de Windows
PDF Creator: menos sofisticado que el anterior, pero funciona bien y además imprime páginas web en formato PDF.
PDF Printer: este se ve muy interesante, pero no lo he probado. Si se animan a probarlo, sería bueno que compartieran su experiencia en la sección de comentarios. 🙂

Marcar y subrayar archivos en formato PDF

Muestra de las posibilidades que ofrece iAnnotate para iPad.

Yo tardé bastante tiempo en quedar convencida de que los libros electrónicos sí son una opción para mí, pues estoy acostumbrada a subrayar y hacer notas al márgen de los textos académicos. Hasta que encontré software que me permite hacer eso. Mi favorito es el PDF XChange Viewer para PC (grautito) y el iAnnotate para iPad. Este último cuesta 180 pesos mexicanos ¡y los vale! Se puede sincronizar con Dropbox, tiene mil y un colores para marcar, subrayar, insertar marcalibros, poner sellos (desde calaveras y caritas felices hasta flechas y calificaciones)… en fin, estoy encantada.
Si no quieren descargar programas, pueden usar PDFescape, un servicio en línea para leer y marcar sus archivos. No lo he probado, pero se ve más sofisticado y completo que un servicio similar (ahora desaparecido) que utilizé hace algunos años.
También encontré algo insólito: ¡software libre para Mac! Si utilizas sitema operativo OS, quizá Skim sea algo para tí. Se ve como la versión OS de PDF XChange. ¡Suerte!

Si ahora están enojados porque les sugerí puros sitios y programas que están en inglés, lo siento mucho. No encontré nada parecido en español, así que los invito a que aprovechen la oportunidad de practicar su inglés.

Ojalá les hayan servido estas ideas para familiarizarse más con los documentos en PDF. Les deseo muchas y felices horas de lectura. Si no saben dónde empezar para armar su colección de textos académicos en PDF, aprovecho la ocasión para hacerme un comercial a mí misma y les sugiero dos entradas de este mismo blog:
Vínculos directos a libros electrónicos para estudiantes de ciencias sociales
Guía para encontrar libros “normales” y electrónicos en bibliotecas y en línea. Al final de esta entrada hay una lista de sitios donde pueden descargar libros electrónicos.

Para leer más:
PDF en Wikipedia o donde todos empezamos a buscar, por más que la gente “culta” trata de desprestigiar la enciclopedia libre.
La historia del PDF. Un artículo muy ameno para quienes somos usuarios y consimidores de las cosas, pero no sabemos de dónde salieron.

Anuncios

Epistemología para principiantes


Hace unos días saqué unas copias equivocadas. Sí, son de un libro que compré: Epistemología para principiantes, de la famosa serie de cómics. En lugar de hacer rabietas, decidí aprovechar el error para escanear las copias, tarea mucho más sencilla que escanear un libro. Comparto con la comunidad el fruto de mi trabajo. Esta vez comprimí el archivo, pues lo escaneé por capítulos debido a que el suministro de energía eléctrica no ha sido muy estable en los últimos días y todavía no he comprado mi no-break…

Najmanovich Denise y Mariano Lucano (ilustrador). Epistemología para principiantes. Editorial Era Naciente. Argentina, 2008. ISBN 978-987-555-047-6

Está comprimido. Lo pueden descomprimir con WinZip, WinRar y programas parecidos. Si alguien quiere explicar esto para usuarios de Mac, ahí está la sección de comentarios. Descárguenlo aquí o dando click en la imagen de la portada y recuerden:

Serán redirigidos a un sitio llamado MediaFire, donde este blog guarda sus archivos grandes. No den click en el enorme botón rojo donde dice “descargar”, sino en donde dice “click here to start download“, que se ve así:

Benavides, José Luis. Escribir en prensa, primera parte


Estoy escaneando todo el libro de José Luis Benavides, pues en este momento es muy difícil conseguirlo y los ejemplares en las bibliotecas son codiciados. Hoy terminé con la primera parte. Creo que pocos profesores dejan de tarea, pero contiene datos muy interesantes. En la segunda edición, Benavides habla brevemente sobre las compañías más importantes que controlan los medios latinoamericanos. Estoy segura que esta información ya no está al día, pues la segunda edición data del año 1997, pero sigue siento muy útil para quienes antes no teníamos idea sobre el funcionamiento de estas empresas.

Ficha bibliográfica:
Benavides, José Luis. Escribir en prensa. 2a edición. Pearson Prentice Hall. España, 1997

Para descargar:

  1. Portada, índice e introducción
  2. Primeros dos capítulos

Y recuerden:

Serán redirigidos a un sitio llamado MediaFire, donde este blog guarda sus archivos grandes. No den click en el enorme botón rojo donde dice “descargar”, sino en donde dice “click here to start download“, que se ve así:

En esta primera entrega podrán leer:

  • Portada y contraportada
  • Índice
  • Introducción
  • Capítulo 1: La responsabilidad social del periodista
  • Capítulo 2: Para quién trabaja el periodista

Sugerencias para autodidactas


Tanto en el SUA como en el sistema de universidad a distancia, los estudiantes llevan la mayor parte de la responsabilidad de su formación. Aunque a las personas inscritas en el sistema escolarizado se les dice lo mismo, el hecho de que van diariamente a la universidad y tienen la posibilidad de interactuar con profesores, compañeros y adjuntos todo el tiempo hace que estén insertos en una dinámica de estudio mucho más estructurada. Además, un alto porcentaje de los estudiantes del sistema escolarizado se dedican de tiempo completo a ser estudiantes, mientras que la mayoría de las personas inscritas en el sistema abierto tiene un trabajo de tiempo completo.

Si ustedes, estimados lectores, están inscritos en el SUAED, seguramente habrán escuchado o leído las características que, según la UNAM, debe tener un estudiante del sistema no escolarizado. Son -palabras más, palabras menos- las siguientes:

  • Ser una persona organizada y tener autodisciplina.
  • Saber plantearse objetivos propios y no depender del control externo para cumplirlos.
  • Dedicarle cuatro horas diarias al estudio en caso de inscribirse en todas las materias del semestre.
  • Saber hacer resúmenes, cuadros sinópticos, mapas mentales, etc.

Todo lo anterior es cierto, sin duda. Pero en este artículo me gustaría añadir algunas sugerencias que a mí me parecen muy útiles, no solamente para concluir los estudios con éxito, sino para disfrutar el proceso. Comparto con ustedes mi “tabla de mandamientos”.

Pondrás tu propia experiencia de aprendizaje por encima de la calificación obtenida en cualquier materia. Es importante que hagas tu mejor esfuerzo. Pero si no sacas un diez o un nueve, el mundo sigue dando vueltas. ¡No te desmoralices por una calificación! Muchos fuimos educados a la sombra de un sistema que equipara tu valor como persona con un valor decimal que asignó un profesor a tu trabajo. No caigas en la trampa. Si te esfuerzas por aprender -en lugar de perseguir el diez a toda costa- el resultado de tu trabajo será más duradero. Lo importante es que adquieras herramientas, conocimientos, capacidad de análisis, una mirada crítica, habilidades para organizar y expresar tus pensamientos, etc. Estas habilidades te acompañarán siempre y no dependen de la calificación que está en tu boleta.

Aprenderás a medir tus fuerzas de la manera más realista posible. Creéme, ¿de qué sirve inscribir todas las materias si en tu fuero interno ya sabes que tendrías que desvelarte casi todos los días para cumplir con tareas y trabajos? Lo más seguro es que a medio semestre tirarás la toalla porque estarás exhausta. Es mejor tardarte más en terminar la carrera, pero aprovechando al máximo los contenidos y teniendo un aprendizaje significativo. Un saber razonado te servirá más a la larga que una enorme confusión en tus ideas debido a que te atragantaste de contenidos académicos y nunca te diste el tiempo de digerirlos.

Estarás dispuesta a invertir bastante tiempo en la búsqueda de bibliografía. Aún en las materias a distancia sucede que los archivos en formato pdf que te proporcionan en la plataforma fueron escaneados con errores (faltan páginas, hay páginas borrosas, son copias de un libro maltratadísimo lleno de rayones con marcatexto y otros accidentes). Te invito a aprovechar los recursos que te proporciona este blog. En ocasiones será necesario que inviertas valioso tiempo extra en ir a conseguir (comprar o buscar en tu biblioteca unviersitaria local) un libro. Es parte de la vida de estudiante y, a veces, resulta un poco desesperante, porque a quienes estamos inscritos en el SUAED ciertamente no nos sobra el tiempo.

No esperarás que tus profesores revisen a fondo tus trabajos. Muchos docentes sí le dedican tiempo a leer y comentar exhaustivamente los trabajos de los estudiantes, pero un buen número de ellos  no lo hace. Puede suceder que pases un semestre entero sin tener idea en qué podrías mejorar. Si algo te dice que el docente puede tratarte mal si le pides que de una opinión con respecto a tus tareas, mejor consulta con otros compañeros, trata de investigar primero si es prudente tratar este tipo de temas. Tú puedes creer que eres de lo más amable, pero hay personas que se toman muy personal cualquier sugerencia. Mejor aprovecha a fondo la relación de confianza con los docentes que sí se interesan por el trabajo de los estudiantes. También los grupos de estudio ayudan. Entre compañeros pueden enviarse por correo electrónico los trabajos y comentarlos por e-mail o en algún foro o blog en la red. Suele ser muy enriquecedor ver cómo otros hicieron sus tareas y recibir comentarios acerca de tu propio trabajo.

No esperarás que tus profesores contesten los correos electrónicos. Aquí aplica lo mismo que en el punto anterior. Muchos profesores de la facultad tienen una enorme carga de trabajo y a veces no revisan su correo o se lo encargan a un adjunto que no toma muy en serio la tarea. El hecho de que no contesten correos no significa necesariamente que sean docentes irresponsables, aunque, por supuesto, éstos también existen. La UNAM es uno de los mejores lugares en el planeta, pero no está exenta de los problemas que se dan en todos los lugares donde se congregan seres humanos. Evita en lo posible enviar trabajos fuera de tiempo y siempre pide que el receptor te envíe un acuse de recibido. ¡No borres los correos que enviaste hasta que sepas si tu docente los ha recibido! Pueden servirte como prueba de que hiciste lo posible por cumplir con tus obligaciones como estudiante. Si el asunto es urgente, busca maneras alternativas de contactar al profesor (teléfono, celular, búscalo en la universidad). Sólo toma en cuenta que, si estás tratando de pedir un periodo de gracia porque no has entregado ni un solo trabajo durante todo el semestre, es probable que no seas recibido con mucha calidez.

Revisarás con cuidado la bibliografía complementaria y te atreverás a leer un texto que no figura en la lista que tu docente dio para la materia. En ocasiones, los textos sugeridos en el programa de estudio son muy áridos o complicados. ¡No te avergüences si tienes que empezar con un texto para principiantes! Todos tenemos nuestras lagunas de cultura general, ya sea porque no pusimos atención cuando debimos ponerla o porque nuestros maestros del pasado no supieron transmitir un tema. Nunca es tarde para recuperar conocimientos. A veces, los libros que vienen en la bibliografía complementaria de un curso son mucho más interesantes y amenos que los de la bibliografía básica. Échales un ojo. Busca en Internet (o pregúntales a tus conocidos) qué otro libro recomendarían sobre el tema en cuestión. Cuando sabes poco sobre un tema puede ser mejor leer capítulos seleccionados de varias obras que sufrir trescientas páginas de un clásico escrito por una vaca sagrada en lenguaje (todavía) no accesible para tí.

Te armarás de paciencia ante todas las fallas técnicas que pueden ocurrir durante el semestre. Ya lo habrás notado: en la plataforma de educación a distancia no todo funciona como debería. En ocasiones, se cae el servidor, las videoconferencias no funcionan como deberían, las calificaciones aparecen tarde en el SIAE, el portal se cierra durante vacaciones, el catálogo de la biblioteca no funciona, la biblioteca cierra sin previo aviso por Internet, no te contestan en el teléfono del SUA… suceden muchas cosas inesperadas en el ámbito tecnológico durante el semestre. Ten paciencia. El personal de la UNAM trabaja rápido para resolver todos esos percances, que siempre son inesperados y a nadie tienen muy contento. Te sugiero que siempre bajes por adelantado las lecturas que deberás leer durante el próximo mes y las guardes en tu equipo. También te sugiero que, cuando vayas a Ciudad Universitaria para arregla algún asunto administrativo vayas armado con un buen libro para esperar en la fila y mucha paciencia. Recuerda que las secretarias también tienen derecho a tomarse su cafecito a media mañana.

Y, para cerrar, algo aparentemente muy obvio, pero mejor lo mencionamos:

Serás puntual. Esto aplica especialmente a las personas que son del Sistema Abierto y que asisten a asesorías. Por lo general, éstas empiezan los sábados a las ocho de la mañana. Sí, no a las ocho y diez ni a las ocho y cuarto, menos todavía a las ocho y media. Ya sé que algunos de ustedes dirán: “Pero el profesor también llega tarde”. Ese es asunto del docente. Yo te sugiero que trates de llegar siempre a tiempo. Es tu tiempo de estudio, de encuentro con tus compañeras y compañeros, tu oportunidad para intercambiar opiniones, aclarar dudas, cotejar definiciones, crear relaciones valiosas, ver si has entendido los contenidos. Si se establece el entendido tácito de que las clases comienzan media hora después, perderás cinco valiosas horas cada semestre.

La puntualidad también aplica para la entrega de trabajos. Los profesores del SUA por lo general suelen ser muy comprensivos con los estudiantes. Saben que en ocasiones se nos atraviesa un viaje de trabajo inesperado, una auditoría, la enfermedad de un hijo, la pérdida del empleo y un sinfin de otros sucesos. Pero no abuses de la generosidad de los profesores. Que tus retrasos sean por auténticas emergencias, no porque hayas estado postergando tus obligaciones. Recuerda: mejor inscribe menos materias y dedícales tiempo de calidad.

Esta lista de “mandamientos” responde a mis propias experiencias en el SUA. Seguramente hay más consejos útiles para la comunidad de estudiantes del sistema abierto. Si quieres añadir algo, escribe un comentario.

Internet: el nuevo maestro de ortografía y redacción


Después de una breve reflexión inicial, que espero no resulte muy tediosa, les recomiendo algunos sitios con ejercicios interactivos de ortografía y puntuación. También les recuerdo dónde pueden encontrar versiones fidedidignas de las reglas que rigen el buen escribir, el buen puntuar y el buen acentuar. 🙂

La ortografía intachable y una redacción bien estructurada, sin errores de estilo, siguen siendo una carta de presentación importante no solamente dentro del mundo académico. El cuidado en la forma de escribir refleja el esmero que pone el escritor o la escritora en transmitir sus ideas con claridad y de una manera amena, adecuada para quienes leerán el texto.

Cada día más personas tienen la oportunidad de escribir en un espacio público gracias a las redes sociales, los blogs y un sinnúmero de publicaciones de corta y mediana vida que circulan por ahí. Yo no sé si de veras en los “viejos tiempos” se ponía más cuidado en la enseñanza de la gramática y la ortografía o si simplemente estamos viendo el resultado de que amplios sectores de la población están utilizando los recursos -a veces bastante limitados- que adquirieron durante sus años en la escuela para expresarse por escrito a través de los medios disponibles.

Lo cierto es que muchas personas que llegan a la universidad muestran serias deficiencias en materia de ortografía y redacción. No todos los profesores se muestran tan exigentes al respecto, pero un buen porcentaje de ellos sí se queja constantemente de estos problemas y llega a regresar trabajos sin haberlos revisado porque contienen más de una determinada cantidad de errores.

¿Qué pueden hacer, además de lamentarse o enojarse? Ponerse a trabajar y salvar ese déficit. Aunque la culpa sea de la maestra Fulanita o del maestro Perenganito de la primaria, una vez que ingresamos a la universidad somos responsables de nuestra propia formación. Afortunadamente, existen un sinfin de recursos para que nos podamos poner al día: diccionarios, libros y -claro- el Internet. Comparto con ustedes algunos sitios que me parecen muy útiles.

Enlaces básicos

Diccionario de la Real Academia Española: BÁSICO.
Diccionario panhispánico de dudas.
Elmundo.es. Varias opciones en una: Diccionario de la Real Academia Española, sinónimos, antónimos, inglés-español y viceversa, francés-español y al revés, y además un diccionario de términos médicos.
Artículo de Wikipedia enfocado principalmente en recursos en línea que corrigen tu ortografía. No está de mas echarle un ojo, pero recuerda que delegar el trabajo en terceros (por ejemplo, la computadora) no resuelve el problema de fondo.

Páginas con ejercicios interactivos de ortografía

Reglas, ejemplos y ejercicios con soluciones. Tienes que revisar tus respuestas tú misma.
Reglasdeortografia.com. Sitio muy completo con reglas, explicaciones y un sinnúmero de ejercicios de varios tipos. Entre los ejercicios para nivel segundaria hay algunos en los que debes encontrar tú mismo palabras que están mal escritas. ¡Muy recomendable!
Otro sitio con ejercicios que se corrigen en línea.
La revista Algarabía regularmente publica secciones sobre ortografía, puntuación y estilo. También ha lanzado al mercado diversas publicaciones muy amenas, entre ellas los manuales Para escribir bien y Para hablar mejor. Algarabía también tiene un podcast.

¿Qué más pueden hacer?

Leer conscientemente. Sí, ya sé que tienen toneladas de fotocopias -o muchos megabytes- que digerir todos los días. Pero tomen nota de los términos que les parecen complicados. Traten de recordar cuáles fueron las palabras que escrbieron mal en los últimos trabajos y mírenlas bien cuando aparecen en alguna lectura. Siempre tengan un diccionario -virtual o de papel- a la mano.

Dedicar unos minutos al día a repasar reglas de ortografía y puntuación y hacer algunos ejercicios. Por lo menos durante algunos meses. Verán que el esfuerzo vale la pena.

Revisar las correcciones que reciben. Tomen nota de sus fallas, fíjense qué les marca como error el corrector ortográfico de su procesador de palabras. Si tienen duda, consulten el diccionario, pues los correctores automáticos no razonan y a veces realizan cambios indeseables. En el caso de que una buena amiga o un familiar revise sus escritos, pregúntenle por qué está mal tal o cual cosa.

Ejercicios de visualización. Dediquen unos momentos del día, por ejemplo cuando van en el transporte público, a repasar palabras difíciles o a recordar reglas ortográficas. Pueden imaginar las palabras tal y como están en su libro o cuaderno, escribirlas mentalmente en algún lugar con determinado color, etc. Pueden grafitear mentalmente los vagones del metro o por ejemplo escribir con pintura luminosa “decisivo” en el piso de un centro comercial. La imaginación no tiene límites.

Mattelart, Armand y Michèle. Historia de las teorías de la comunicación


Este libro es básico para las materias teóricas de la carrera y les recomiendo comprarlo, sobre todo si no quieren estar leyendo en pantalla todo el tiempo. Pero también existe una versión en formato PDF. Les proporciono los datos completos y, más abajo, el vínculo para que puedan descargar el libro. ¡Suerte!

Mattelart, Armand y Michèle. Historia de las teorías de la comunicación. Barcelona, España: Paidós Comunicación, 1997, 142 pp. Descárgalo aquí.

Su registro en la biblioteca de la FCPyS es P90M376818.

Recuerda:
Serás redirigidos a un sitio llamado MediaFire, donde este blog guarda sus archivos grandes. No des click en el enorme botón rojo donde dice “descargar”, sino en donde dice “click here to start download“, que se ve así: