Sugerencias para autodidactas


Tanto en el SUA como en el sistema de universidad a distancia, los estudiantes llevan la mayor parte de la responsabilidad de su formación. Aunque a las personas inscritas en el sistema escolarizado se les dice lo mismo, el hecho de que van diariamente a la universidad y tienen la posibilidad de interactuar con profesores, compañeros y adjuntos todo el tiempo hace que estén insertos en una dinámica de estudio mucho más estructurada. Además, un alto porcentaje de los estudiantes del sistema escolarizado se dedican de tiempo completo a ser estudiantes, mientras que la mayoría de las personas inscritas en el sistema abierto tiene un trabajo de tiempo completo.

Si ustedes, estimados lectores, están inscritos en el SUAED, seguramente habrán escuchado o leído las características que, según la UNAM, debe tener un estudiante del sistema no escolarizado. Son -palabras más, palabras menos- las siguientes:

  • Ser una persona organizada y tener autodisciplina.
  • Saber plantearse objetivos propios y no depender del control externo para cumplirlos.
  • Dedicarle cuatro horas diarias al estudio en caso de inscribirse en todas las materias del semestre.
  • Saber hacer resúmenes, cuadros sinópticos, mapas mentales, etc.

Todo lo anterior es cierto, sin duda. Pero en este artículo me gustaría añadir algunas sugerencias que a mí me parecen muy útiles, no solamente para concluir los estudios con éxito, sino para disfrutar el proceso. Comparto con ustedes mi “tabla de mandamientos”.

Pondrás tu propia experiencia de aprendizaje por encima de la calificación obtenida en cualquier materia. Es importante que hagas tu mejor esfuerzo. Pero si no sacas un diez o un nueve, el mundo sigue dando vueltas. ¡No te desmoralices por una calificación! Muchos fuimos educados a la sombra de un sistema que equipara tu valor como persona con un valor decimal que asignó un profesor a tu trabajo. No caigas en la trampa. Si te esfuerzas por aprender -en lugar de perseguir el diez a toda costa- el resultado de tu trabajo será más duradero. Lo importante es que adquieras herramientas, conocimientos, capacidad de análisis, una mirada crítica, habilidades para organizar y expresar tus pensamientos, etc. Estas habilidades te acompañarán siempre y no dependen de la calificación que está en tu boleta.

Aprenderás a medir tus fuerzas de la manera más realista posible. Creéme, ¿de qué sirve inscribir todas las materias si en tu fuero interno ya sabes que tendrías que desvelarte casi todos los días para cumplir con tareas y trabajos? Lo más seguro es que a medio semestre tirarás la toalla porque estarás exhausta. Es mejor tardarte más en terminar la carrera, pero aprovechando al máximo los contenidos y teniendo un aprendizaje significativo. Un saber razonado te servirá más a la larga que una enorme confusión en tus ideas debido a que te atragantaste de contenidos académicos y nunca te diste el tiempo de digerirlos.

Estarás dispuesta a invertir bastante tiempo en la búsqueda de bibliografía. Aún en las materias a distancia sucede que los archivos en formato pdf que te proporcionan en la plataforma fueron escaneados con errores (faltan páginas, hay páginas borrosas, son copias de un libro maltratadísimo lleno de rayones con marcatexto y otros accidentes). Te invito a aprovechar los recursos que te proporciona este blog. En ocasiones será necesario que inviertas valioso tiempo extra en ir a conseguir (comprar o buscar en tu biblioteca unviersitaria local) un libro. Es parte de la vida de estudiante y, a veces, resulta un poco desesperante, porque a quienes estamos inscritos en el SUAED ciertamente no nos sobra el tiempo.

No esperarás que tus profesores revisen a fondo tus trabajos. Muchos docentes sí le dedican tiempo a leer y comentar exhaustivamente los trabajos de los estudiantes, pero un buen número de ellos  no lo hace. Puede suceder que pases un semestre entero sin tener idea en qué podrías mejorar. Si algo te dice que el docente puede tratarte mal si le pides que de una opinión con respecto a tus tareas, mejor consulta con otros compañeros, trata de investigar primero si es prudente tratar este tipo de temas. Tú puedes creer que eres de lo más amable, pero hay personas que se toman muy personal cualquier sugerencia. Mejor aprovecha a fondo la relación de confianza con los docentes que sí se interesan por el trabajo de los estudiantes. También los grupos de estudio ayudan. Entre compañeros pueden enviarse por correo electrónico los trabajos y comentarlos por e-mail o en algún foro o blog en la red. Suele ser muy enriquecedor ver cómo otros hicieron sus tareas y recibir comentarios acerca de tu propio trabajo.

No esperarás que tus profesores contesten los correos electrónicos. Aquí aplica lo mismo que en el punto anterior. Muchos profesores de la facultad tienen una enorme carga de trabajo y a veces no revisan su correo o se lo encargan a un adjunto que no toma muy en serio la tarea. El hecho de que no contesten correos no significa necesariamente que sean docentes irresponsables, aunque, por supuesto, éstos también existen. La UNAM es uno de los mejores lugares en el planeta, pero no está exenta de los problemas que se dan en todos los lugares donde se congregan seres humanos. Evita en lo posible enviar trabajos fuera de tiempo y siempre pide que el receptor te envíe un acuse de recibido. ¡No borres los correos que enviaste hasta que sepas si tu docente los ha recibido! Pueden servirte como prueba de que hiciste lo posible por cumplir con tus obligaciones como estudiante. Si el asunto es urgente, busca maneras alternativas de contactar al profesor (teléfono, celular, búscalo en la universidad). Sólo toma en cuenta que, si estás tratando de pedir un periodo de gracia porque no has entregado ni un solo trabajo durante todo el semestre, es probable que no seas recibido con mucha calidez.

Revisarás con cuidado la bibliografía complementaria y te atreverás a leer un texto que no figura en la lista que tu docente dio para la materia. En ocasiones, los textos sugeridos en el programa de estudio son muy áridos o complicados. ¡No te avergüences si tienes que empezar con un texto para principiantes! Todos tenemos nuestras lagunas de cultura general, ya sea porque no pusimos atención cuando debimos ponerla o porque nuestros maestros del pasado no supieron transmitir un tema. Nunca es tarde para recuperar conocimientos. A veces, los libros que vienen en la bibliografía complementaria de un curso son mucho más interesantes y amenos que los de la bibliografía básica. Échales un ojo. Busca en Internet (o pregúntales a tus conocidos) qué otro libro recomendarían sobre el tema en cuestión. Cuando sabes poco sobre un tema puede ser mejor leer capítulos seleccionados de varias obras que sufrir trescientas páginas de un clásico escrito por una vaca sagrada en lenguaje (todavía) no accesible para tí.

Te armarás de paciencia ante todas las fallas técnicas que pueden ocurrir durante el semestre. Ya lo habrás notado: en la plataforma de educación a distancia no todo funciona como debería. En ocasiones, se cae el servidor, las videoconferencias no funcionan como deberían, las calificaciones aparecen tarde en el SIAE, el portal se cierra durante vacaciones, el catálogo de la biblioteca no funciona, la biblioteca cierra sin previo aviso por Internet, no te contestan en el teléfono del SUA… suceden muchas cosas inesperadas en el ámbito tecnológico durante el semestre. Ten paciencia. El personal de la UNAM trabaja rápido para resolver todos esos percances, que siempre son inesperados y a nadie tienen muy contento. Te sugiero que siempre bajes por adelantado las lecturas que deberás leer durante el próximo mes y las guardes en tu equipo. También te sugiero que, cuando vayas a Ciudad Universitaria para arregla algún asunto administrativo vayas armado con un buen libro para esperar en la fila y mucha paciencia. Recuerda que las secretarias también tienen derecho a tomarse su cafecito a media mañana.

Y, para cerrar, algo aparentemente muy obvio, pero mejor lo mencionamos:

Serás puntual. Esto aplica especialmente a las personas que son del Sistema Abierto y que asisten a asesorías. Por lo general, éstas empiezan los sábados a las ocho de la mañana. Sí, no a las ocho y diez ni a las ocho y cuarto, menos todavía a las ocho y media. Ya sé que algunos de ustedes dirán: “Pero el profesor también llega tarde”. Ese es asunto del docente. Yo te sugiero que trates de llegar siempre a tiempo. Es tu tiempo de estudio, de encuentro con tus compañeras y compañeros, tu oportunidad para intercambiar opiniones, aclarar dudas, cotejar definiciones, crear relaciones valiosas, ver si has entendido los contenidos. Si se establece el entendido tácito de que las clases comienzan media hora después, perderás cinco valiosas horas cada semestre.

La puntualidad también aplica para la entrega de trabajos. Los profesores del SUA por lo general suelen ser muy comprensivos con los estudiantes. Saben que en ocasiones se nos atraviesa un viaje de trabajo inesperado, una auditoría, la enfermedad de un hijo, la pérdida del empleo y un sinfin de otros sucesos. Pero no abuses de la generosidad de los profesores. Que tus retrasos sean por auténticas emergencias, no porque hayas estado postergando tus obligaciones. Recuerda: mejor inscribe menos materias y dedícales tiempo de calidad.

Esta lista de “mandamientos” responde a mis propias experiencias en el SUA. Seguramente hay más consejos útiles para la comunidad de estudiantes del sistema abierto. Si quieres añadir algo, escribe un comentario.

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